Cloacas, fosas, baños públicos y mujeres putísimas, son los protagonistas de la poesía joven en Cuba

Por Arnoldo Fernández Verdecia /Caracol de Agua

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La poesía que hacen los jóvenes en Contramaestre, oriente de Cuba, encuentra refugios en fosas, alcantarillas y grandes cacerolas tocadas ante el bastón de carey de los líderes. Alguien dijo que estos muchachos no salen de un mundo sucio donde cloacas, fosas, baños públicos, gorriones que emigran y retratos eróticos de mujeres muy putísimas, son los protagonistas. Sus poemas pasan de boca en boca, la gente los hace suyos, porque hablan de una inmediatez que las noticias oficiales no recogen.

Son herederos y continuadores, -estos jóvenes-, de una tradición iniciada por Agustín Alarcón, Oscar Rondón, Orlando Concepción y un poco más acá en el tiempo, Pedro Jesús Campos, Eduard Encina, Jorge Labañino, Osmel Valdés y Domingo González. No tienen miedo a la elaboración de poéticas contestatarias, ante un mundo que no tiene respuestas y se regodea en la retórica, el triunfalismo o una demagogia casi senil, donde todos repiten las mismas fórmulas y recetas, sin darle campo fértil al talento creador.

Creen en la utopía de un mundo mejor donde los jóvenes sean inquilinos críticos de esa casa llamada futuro, no desde la infancia pensada por otros para ellos, sino desde un protagonismo luminoso, donde José Martí acompañe sus almas y los ayude en el virtuosismo cívico que salve a nuestra Patria de los olvidos, las desviaciones y los caminos extraviados, que no llevan a esa era imaginaria llamada Utopía.

El poeta de las cloacas y las fosas

Onel Pérez Izaguirre (Onelito) como lo conocen todos en Contramaestre, ya desborda la patria local; su libro Fosa común anda en manos de algunas editoriales, interesadas ya en publicar la poesía minimalista que anima el verso de este joven de Baire.

 Fosa común

Crecí sin padre,
como un perro al que le sale
sangre de la boca.

Nadie siente ese dolor,
sino el poeta cuando preguntan
si existe.

Les digo que no,
la poesía no abandona.

Es la culpa quien regresa
y descarga los sesos de mi padre
en la basura.

Me detengo.

Embarrarse las manos
no sirve de nada.

La poetisa de las alcantarillas y las mujeres putísimas

Dianet Espinosa es una persona sensible, busca respuestas que otros no pueden darle, por eso ya desborda Contramaestre desde Los Negros con su poesía. Los lectores podrán leer muy pronto su libro Alcantarilla, donde el verso tiene garra y muestra fotográficamente un mundo global que lacera y corta las alas.

Alcantarilla

No van lejos

Y los de atrás saborean

la amargura de las moscas

los ojitos de una cucaracha

alrededor del desayuno

la sombra de una madre

el filo de un padre

el hombre que tiene el televisor

el hombre que quiere el televisor

el hombre que mira al hombre

que anhela el televisor como si estuviera

dentro del televisor

el televisor

donde hay un hombre comiendo

algo que no logran identificar

porque solo conocen el mundo

de la cucaracha que aún sigue

   dando vueltas alrededor del desayuno.

El poeta de las cacerolas y los gorriones que emigran

Ernesto Andrés de la Fe (Lezama) como lo conocen todos, ya desborda la patria local aquí en Contramaestre, oriente de Cuba. Nuestros lectores pueden leer su plaquet Sustancias peligrosas, donde el verso tiene vuelo de águila. Lezama es un poeta de andar jovial, carismático y sobre todas las cosas, enfocado en el poeta que se desborda así mismo y todavía sigue aquella zarza ardiendo que un día viera desde su místico Guaninao.

El salto adelante

A los millones de gorriones que cayeron sobre el suelo de China

la primera gran orden del primer gran líder

Es salir a los parques y tocar grandes cacerolas.

Un país no se mide por la diversidad de sus pájaros

Eran frágiles gorriones y no entendieron

que la revolución

va más allá de un montón de plumas sobre el suelo.

No les estaba permitido posar

Simples pájaros que no se adaptaron

Así son las guerras modernas

se escuchan millones de personas

todos vienen y pelean  contra los gorriones

mientras las tristes alas no dejan batir

Eso tal vez quedó en el olvido

La memoria  de los pájaros (por suerte)

no surte efecto a largo plazo

Así terminan las grandes guerras

Cuando comienzan a morir gorriones.

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