¿Cómo ganarse 100 CUC en Cuba?

ilustracion-deyaimel

Por Rodolfo Romero Reyes

Tomado de la revista Alma Mater

Un amigo me hizo la invitación. Yo no me pierdo ningún espacio que propicie buenos debates o sirva para socializar. Acepté sin conocer siquiera el tema a tratar. Confié ciegamente en la cercana recomendación y llegué al lugar de la cita.

Tarde, como siempre, no pude escuchar a quienes presentaron la reunión ni cuál fue la consigna inicial. Cuando tomé asiento en el círculo que formaban los participantes, había uno de pie que se estaba presentando:

—Mi nombre es Alberto, manejo una «guagüita» estatal, viajo con frecuencia a Varadero y de regreso, como vengo solo, me gano 100 CUC en un solo viaje cobrando una buena tarifa por cada pasajero. No gasto dinero en combustible porque es gasolina del Estado—. Tomó asiento y el hombre que estaba a su lado empezó a hablar.

—Me llamo Carlos y yo me gano la misma cantidad de dinero pero de forma legal. Mi papá tiene un carro particular, yo compro la gasolina y en cinco viajes al aeropuerto, hago ese dinero. Solo que demoro 3 o 4 días, porque no siempre caen carreras bien pagadas.

—Yo soy Isabel, guía de Turismo. A veces he recibido propinas en un día por esa cantidad.

—Bueno, soy botero y me llamo Ramón Arteaga. Tengo licencia y hago ese dinero en dos días y medio, depende de la carrera. Cuando es una zona muy transitada y los días que el transporte público está malo, se hace buen recaudo.

—Soy Yadira. Me da un poco de pena decir mi profesión, pero ustedes se la imaginan. Si salgo con un extranjero que pague bien, en una noche puedo tener esa cantidad.

—Soy Ernesto, no he cumplido 30 años, estudié en la Cujae. Ahora no ejerzo mi profesión porque trabajando en un taller de artesanía me gano 100 CUC en tres días.

—Soy Patricia y tengo 17 años. Trabajo en una cafetería que clasifica como cooperativa. Es en una zona céntrica en Matanzas. Trabajo de 8:00 a.m. a 2:00 a.m. y luego descanso dos días; por tanto trabajo en el mes solo 10 días, suficiente para ganar ese dinero.

—Trabajo como profesora particular de Historia. Repaso a estudiantes para ingresar en la Vocacional o en la Universidad. Tengo aproximadamente 100 alumnos que reciben clases una vez por semana. Cobro a 1 CUC la hora; es decir que, sin contar los alumnos que pagan más de un repaso semanal, en cuatro días llego a la cifra que todos han dicho.

—Soy editora y trabajo para una revista extranjera con frecuencia mensual. Por editar cada número gano 200 CUC. Serían entonces 100 cada quince días.

—Yo trabajo arreglando uñas, soy Mariana y tengo 24 años. Lo hago solo los fines de semana y gano 20 CUC con 20 clientes, así que necesitaría cinco semanas.

—Soy Miriela y atiendo las relaciones públicas de una empresa mixta en Cuba. Recibo un salario mensual que equivaldría a 100 pesos convertibles a la semana.

—Mi nombre es Alfredo y represento a una ONG en Cuba, mi salario es equivalente al de Miriela.

—Yo soy periodista, me llamo Alex, y colaboro con un medio de prensa extranjero como corresponsal en Cuba. Escribo un artículo a la semana y recibo 25 CUC cada vez. Así que saquen la cuenta.

La señora que continuaba a su izquierda se paró y se fue. Después supimos que trabajaba en un organismo de administración pública.

—Me gano ese dinero en un mes como secretaria en una embajada. Me llamo Aurora.

—Trabajo en una empresa de software estatal, y ganamos por producción. Recibo un salario que oscila entre 2 500 y 3 000 CUP; es decir, que con un mes y una Cadeca tengo ese dinero en la mano.

Finalmente llegó mi turno. Me puse de pie y dije:

—Yo soy periodista al igual que Alex. En mi caso, por colaborar con la sección Quién le pone el cascabel al látigo, de la revista Alma Mater, recibo al mes 100 CUC.

Entonces, un señor que al parecer dirigía la reunión me dijo:

—Disculpe, pero le voy a pedir que se retire porque a este lugar vinimos a hacer una investigación sociológica y no estamos para chistecitos.

Salí del local abochornado. En serio, para mí hasta ese momento aquello era un taller en el que la consigna era hacer bromas acerca de cómo adquirir todo ese dinero. Pasé tremenda pena cuando supe que todo aquello era una pura, y durísima, realidad.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s